B03. TRABAJAR CON FICHAS

En la página anterior, al explicar cómo usar la biblioteca, se dieron unas instrucciones básicas para buscar y localizar información bibliográfica con la finalidad de reunir los datos necesarios para desarrollar el tema que vayamos a investigar. También se indicó que en la actualidad esa búsqueda ha experimentado un cambio radical con las tecnologías TIC e Internet. Sin embargo, al final del proceso, ya sea en soporte papel o sobre la pantalla del ordenador, cualquier recopilación de datos sobre un tema supone la misma operación: leer, subrayar, anotar y guardar la información.
Tales operaciones pueden realizarse de dos maneras bien diferentes. La primera sería de forma improvisada y desorganizada, un método (o mejor aún un procedimiento antimetódico) que debemos evitar en adelante si queremos sacarle el máximo provecho a nuestro esfuerzo. La segunda opción sería recurriendo a la metodología y las técnicas que ordenan de forma sistemática la recopilación de información a través de las fichas. Este es el procedimiento que deberíamos empezar a usar desde ahora ya que es muy recomendable para cualquier persona que quiera iniciarse en la investigación científica.
Aprender a elaborar y clasificar fichas es una habilidad importante para cualquier estudiante universitario. Ahora bien ¿por qué no empezar ese aprendizaje en el bachillerato? Anticiparse con valentía ante un reto es, tal como se ha argumentado en páginas precedentes, una buena táctica. Por ello recomendamos que se siga con atención las consideraciones que se exponen en el siguiente audiovisual.


PARA PROFUNDIZAR

Para emprender el recorrido por la minuciosa técnica de las fichas, presentamos tres documentos fundamentales que, como se podrá comprobar, están encadenados y relacionados entre sí. En el primero de ellos se encontrará una introducción general sobre esta técnica asi como una reflexión sobre las ventajas que reporta para los que convertirán el estudio en una parte esencial de sus vidas. Las dos siguientes, desarrollan las explicaciones detalladas para elaborar tanto las fichas bibliográficas como las de contenido. Estas últimas, es decir las fichas de contenido, se diferencian a su vez en dos modalidades: las de "resumen" y las "literales". Conviene prestar atención a los rasgos diferenciadores de cada una de ellas puesto que las precauciones que se deben mantener en la confección de sendas fichas son evidentes.

FICHA Nº 23: TRABAJAR CON FICHAS
FICHA Nº 24: FICHAS BIBLIOGRÁFICAS
FICHA Nº 25: FICHAS DE CONTENIDO