A09. APUNTES DE CLASE

Una gran parte de los contenidos que debemos aprender y estudiar en cada materia se encuentran ordenados de forma cerrada y completa en los recursos didácticos que usamos, ya sean libros de texto, presentaciones o cualquier otro material. No obstante, ya sean en soporte papel o electrónico, en los cuadernos de ejercicios o en las infinitas páginas web que se alojan en internet, toda esa información tiene que ser analizada y explicada en el aula para que se comprenda mejor. La clase, por lo tanto, es un escenario dinámico y activo donde profesores, alumnos y alumnas están continuamente interactuando para construir, entre todos y todas, conocimiento. Es, o debería ser, un espacio vivo de aprendizaje que complementa y a veces incluso puede sustituir lo que está escrito en los libros y demás recursos.
He aquí una poderosa razón por la que el alumnado comprometido seriamente con su aprendizaje no puede adoptar una actitud pasiva ante la dinámica de aprendizaje que se desarrolla en el aula. Muy por el contrario, los estudiantes deben prestar atención a todo lo que se expone y analiza en clase, intensificar la concentración, anotar las matizaciones que se realicen sobre cualquier tema, recoger por escrito las ampliaciones colaterales de los contenidos y, finalmente, no desperdiciar por mera pasividad las profundizaciones que se introduzcan sobre los temas del currículum y que con frecuencia los enriquecen.
Para reunir esa información y dejar por escrito registro de ella es necesario aprender a tomar notas o apuntes en clase. Es verdad que el dominio de esta difícil técnica es más propia de niveles académicos superiores, como el bachillerato, que durante la educación secundaria. No obstante, desde el cuarto curso ya debería ser frecuente la inclusión de prácticas progresivas para empezar a dominar este método. Un método que no tiene nada que ver con copiar al dictado. Bastará para comprender esta afirmación la reflexión sobre el contenido que se expone de forma detallada en el siguiente audiovisual:



PARA PROFUNDIZAR

Aprender a tomar apuntes, tal como acabamos de afirmar, es desde luego una técnica difícil. cuyo dominio solo se alcanza con una prolongada práctica. De eso no cabe la menor duda. Sin embargo, a través de las dos fichas metodológicas que incluimos en esta página, se puede reunir un amplio repertorio de orientaciones para iniciarnos de forma progresiva en dicha técnica. Al principio la sensación de frustración es probable porque tenderemos a copiar todo lo que oimos; más adelante nos daremos cuenta de que la toma de apuntes supone, al mismo tiempo que se escribe de forma rápida, un proceso de síntesis. Aconsejamos prestar una atención especial a la segunda ficha puesto que en ella se dan consejos prácticos y concretos para agilizar la escritura.

FICHA Nº 16: APUNTES DE CLASE 
FICHA Nº 17: TÉCNICA PARA TOMAR NOTAS