01. PRESENTACIÓN

Este blog educativo, que inicia su singladura en el año 2010, tiene dos deudas de gratitud que es de justicia manifestar. En primer lugar con los compañeros y compañeras que, durante dos cursos, integraron un grupo de trabajo adscrito al CEP de la Axarquía y que tuve la osadía de promover y el privilegio de coordinar. En segundo término, con Antonio González García, el profesor que ha impartido en el año escolar 2009-2010 un curso formativo a distancia, desde el CEP de Antequera, sobre el uso educativo de las tecnologías Web2. Por ello me ha parecido indispensable la mención a estos colegas así como el pequeño homenaje que les dedico a través de la siguiente presentación:

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El blog se ha creado con el objetivo de ayudar a los alumnos y alumnas de educación secundaria y de bachillerato en sus estudios. Aquí se encontrarán consejos, información, materiales didácticos y orientaciones para que todos y todas puedan obtener el máximo provecho en el estudio. Desearía que los recursos producidos para incluirlos en este espacio de aprendizaje, así como las derivaciones a los creados por otras personas, sean de utilidad para todos los componentes de la comunidad educativa: el alumnado, en primer lugar, pero también para el profesorado, los padres y las madres.

La formación y la educación siempre han consituido un elemento importante en el desarrollo de las personas, pero los profundos cambios experimentados en la civilización de la globalización, las han elevado a requisitos indispensables para la ciudadanía del siglo XXI. Por ello, colaborar en el aprendizaje de los jóvenes es una responsabilidad colectiva en la que, además del profesorado tienen que implicarse padres, madres y la sociedad en general. Ahora bien, no cabe la menor duda de que el protagonismo fundamental en el proceso de aprendizaje recae sobre el alumnado y, precisamente por ello, también la principal responsabilidad. Nadie debería manifestar indiferencia ni frivolidad respecto a la educación porque es mucho lo que nos jugamos en este terreno.

Los jóvenes que ahora inician sus estudios comienzan una carrera que no concluye al terminar la educación secundaria, tampoco finaliza con el bachillerato o un módulo profesional, ni siquiera podría darse por terminada con unos estudios superiores. Todos los expertos coinciden en una evidencia fundamental que merece una reflexión profunda. Los ciudadanos y ciudadanas del siglo XXI tendrán que estudiar y aprender nuevos conocimientos y técnicas durante toda su vida activa. Es la consecuencia lógica de esta sociedad que avanza en todos los campos científicos y tecnológicos a un ritmo vertiginoso y donde todo lo aprendido pronto se queda viejo y obsoleto. La conclusión es por lo tanto tan evidente como tremenda: aprender los conocimientos de cada disciplina, que con el paso del tiempo habrá que actualizar de manera inevitable, es importante, pero aún lo es más todavía enseñar a las personas todo un conjunto de habilidades y técnicas para que ellas mismas puedan dirigir de forma autónoma y responsable su propio aprendizaje ... durante toda la vida.

Esa capacidad personal para aprender a aprender la podemos denominar de forma diversa. Yo he elegido la expresión habilidad metodológica porque "método" significa eso: dominar el procedimiento necesario para alcanzar una meta.


En opinión de numerosos expertos la progresiva incorporación de habilidades operativas e instrumentales es esencial para que el alumnado de educación secundaria y de bachillerato pueda alcanzar los niveles de excelencia, tanto en su formación académica como en el desarrollo de competencias básicas. Comparto esa opinión y por ello estoy convencido de que ser competente, en un sentido funcional, es un requisito necesario hoy en día para incorporarse más adelante como adulto activo a la sociedad y con garantías de éxito. Este blog reúne un amplio conjunto de herramientas metodológicas que pretenden desarrollar precisamente esa capacidad. Con ellas es probable que el alumnado de educación secundaria, bachillerato y módulos profesionales rentabilice mejor el esfuerzo desplegado en el estudio y, de manera subsidiaria, intensifique el rendimiento académico. No obstante, en última instancia la finalidad fundamental es dotar al que aprende de unos recursos para poder prolongar ese aprendizaje de forma autónoma y perenne. Desearía haber contribuido, aunque sea modestamente, a tan ambicioso plan. 


Francisco Javier Quintana Toret